Existen tantos modos de decir lo mismo, unas mejores y otras peores.
Algunas que nos favorecen y otras que nos contradicen. Pero nosotros y nuestras prisas, siempre vamos a la corría y no paramos a pensar, solo tenemos la fijación de la palabra "RAPIDEZ".
Rapidez, la misma, que deberíamos tener para disfrutar de todo lo que nos perdemos por dejarlo siempre para un segundo lugar.
" Bahhhh!!!! eso después, ahora tengo que terminar ésto otro..."
Solo vemos lo que queremos ver y sin darnos cuenta.Se nos borra de la memoria todo lo importante que dejamos aparcado mientras damos prioridad a lo "necesario".
No valoramos todo lo que tenemos, simplemente porque nos acostumbramos a ello y dimos por hecho que siempre había sido así. Pero,¿y si no fuera así?, ¿que nos pasaría?.
Este momento es igual de bueno que otro si su simple contenido nos envía el mismo mensaje.
Podría probar haber que pasa, y me diría a mi misma; ¡¡¡¡ FUNCIONAAA!!!!, y es bárbaro,cuantos momentos únicos me había dejado atrás, de no haber parado y optar por decidir darme un tiempo para vivir.
Se puede decir lo mismo de tantas formas.
Si esa persona que se paró a escribir este letrero, simplemente hubiera seguido su camino y no hubiera reescrito el letrero, seguramente hubiera sido un día igual que otro, pero hubo un señor, ya fuera publicista o no que simplemente volvió sobre sus pasos retrocediendo sobre si, para reescribirlo.
Pero me resulta triste que nuestras prisas nos quiten tiempo para no darnos cuenta lo afortunados que somos por todo lo que tenemos.
Nos olvidamos de cuantas personas pasan frío, los que se quedan helados durmiendo en la calle mientras dormirmos calentitos. Y quién nos dice que nosotros nos pudieramos haber visto de la misma güisa que el pobre señor ciego que mendigaba en la calle.
Que aunque todo nunca nos salga bien, tenemos amigos que nos animan a seguir. Ellos nos tienden la mano para ayudarnos a levantarnos. El resultado es el mismo que el acontecido entre ambos protagonistas de éste corto.
Tampoco todo radica en rehacer un letrero o dar una limosna. Sino simplemente en tender la mano a que lo necesita en ese momento. Igual esa persona está mas cerca de lo que piensas, pero siempre lo dejas para otro día, porque no es tan importante...
Con que ahora que aún estamos en Navidad y es fecha en la propicia para los actos de buena voluntad, tendamos una mano a toda aquella persona que la vida no le ofreció la misma suerte que nosotros poseemos. Piensa que esa persona necesitada podías haber sido tú...
CONSUELO BERGES
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Escritora, maestra, periodista, feminista y traductora española.
Ucieda (Ruente, Cantabria, España) *1899* - Madrid (España) *1988*
Nació en 189...
Hace 9 horas