Anoche hablando con un amigo me comentó que porque no hacía un post sobre ésto, entonces le propuse a este amigo al que tengo un cariño especial que porque no lo haciamos juntos. El ha contado todas estas curiosidades sobre éste día que ahora comparto con vosotros. Con que ésto lo hemos aprendido todos, o al menos yo sí:
LOS CIPRESES Y LOS CEMENTERIOS

La primera teoría es que las simientes que salen de las ramas desprenden un fuerte olor al cual las ratas son sensibles. Y hacen que las tenga alejadas de los cementerios.
La segunda teoría, se trata de la forma estilizada de los cipreses hacía pensar que servían de puente hacia el cielo por el que las almas se deslizaban hasta alcanzar el olimpo cuando abandonaban el cuerpo humano.

EL COLOR NEGRO, ¿PORQUE?
Ancestralmente se tenía la creencia que el espíritu del muerto, salía del cuerpo y como no quería abandonar la vida, poseía otro cuerpo humano.

De hay es posible que venga está tradición. El espíritu, supuestamente de color negro invadía los cuerpos al ser éstos de tez blanca. De hay, que al vestirse de negro se iguale el color y los espíritus pasen de largo sin invadir un cuerpo ajeno.
( Que listos éstos espíritus, luego sale la niña del poltergeist y yo a taparme con lo primero que pillo y pies para que os quiero, pero claro, luego tenemos a los zombis, que son los que están medio resucitaos, es queee no se podrían quedar quietecitos y ésto me produce una pregunta, ¿como le llamaremos a los de la crionización? Rezombis normalis, por aquello que resucita a un zombi y lo convierte en normal).

¿LAS CALABAZAS DE HALLOWEEN, DE DONDE SALIERON?
En la leyenda original el farolillo de Jack, era una pequeña col, con una velita dentro. En la era de la industrialización americana y desde los siglos XVII y XVIII los inmigrantes irlandeses llevaron la leyenda y ésta tradición a EE.UU. La razón por la que se usa la calabaza y no una col como siempre había sido. Es tan simple como que por las características de la tierra y su climatología en Estados Unidos no se crían bien las coles y los mismos inmigrantes temiendo poder perder su ancestral tradición, fueron los que decidieron utilizar a las calabazas en su lugar.
Estas tradiciones se han ido modificando con el tiempo y en cada pais adoptó su propio farolillo. En Andalucía, era muy normal ver a los niños con pequeños melones de invierno que llevaban sujetados con un cordel, saliendo los rayos de luz a través de los orificios que les hacían, dibujando caras terroríficas y en la que se hacían concursos entre los niños para ver cual asustaba más. Mientras paladeaban caramelos de azúcar tostá con trocitos de nueces, sujetos con un palillo de los dientes para no quemarse, o los higos secos rellenos de nueces o almendras.