Ayer sobre las 1 me llamaron desde un teléfono que no conocía. Pensé que igual era una persona para que le informara sobre alguna subvención. No, que iba ha ser un nuevo cliente. Era mi hermano, el único que tengo y el papa de mis dos soletes de sobrinillos. Me dijo, Carmen, no te preocupes, estoy bien, pero necesito que me hagas un gran favor, busca el teléfono de GRUPAMA y llámalos para que me envíen una grúa.
He tenido un accidente, me estrelle con un coche de frente y necesito que venga la grúa. ¡¡¡¡Queeee!!!!, ya me dijo, pero yo estaba escuchando bien?. Mi único hermano, accidente frontal, grúa.
Colgué el teléfono, respiré profundamente e intenté de serenarme. Busqué en internet GRUPAMA, el teléfono, me enviaron de un departamento a otro, pero casualmente tardaron poco.
Después llamé a mi querido amigo y uno de los mejores, mi querido amigo Diego, solo a esos tipos de amigos es a los que acudes en casos de EMERGENCIA como era el mío.
Diego, ya estaba en la puerta de mi casa, habíamos hablando antes, tenía que venir a casa a recoger sus gafas, me las dejó para que se las guardara en el bolso cuando estábamos la trupe reunida en un viernes noche.
La abuela que no es tonta y se las huele de lejos, ya estaba incluso vestida. Cualquiera, ella iba la primera, con casi 90 años y Diego y yo detrás. Lo que tardamos de dejar a Diego para que fuera a por las llaves del coche, la abuela y yo fuimos a la cochera.
Diego de tanto correr para no tardar, se dio un buen cepazo, no me faltaba nada más que eso, que encima, Diego se hubiera roto algo y nos viéramos en Urgencias.
Llegamos al lugar del accidente, y me sorprendió ver que la grúa estaba en el lugar y sobre todo que la grúa tardara menos que yo, y puedo asegurar que tardé lo mínimo.
Cuando llegué y vi los 2 coches, era mortal, mi hermano se había llevado el coche nuevo, no llevaban ni un mes con él, ni siquiera aún, han pagado la primera letra del coche. Estaba totalmente destrozado el morro, y la luna delantera en un lateral estaba rota. No podía imaginar lo que le podría haber pasado a mi hermano. Era horrible, solo de pensar que mis dos sobrinitos se quedarán sin su papa y yo perder a mi hermano. No quiero pensarlo nuevamente, porque solo me trae recuerdos de cuando perdí a mi madre.
Nos paró la Guardia Civil y Diego, les informó de que éramos la familia de un accidentado y nos dejaron pasar. Con que el coche siguió cada vez más cerca de los coches, del personal que limpia la calzada, de los agentes de atestados, de los investigadores del accidente.
Más adelante, pasamos por un furgón de la Guardia Civil y vi dentro a mi hermano hablando con el que supongo, era el responsable de coger declaración a mi hermano. Casi me salgo del cristal del coche, Diego me tuvo que regañar. Pero no puedo expresar lo que sentí cuando lo vi que estaba vivo y que no había ambulancia.
Ya todo lo demás fue rodado y pienso que lo lógico en tal circunstancias. La abuela y yo directas al furgón, yo dándole una botella de agua fría, que había comprando mientras que Diego sacaba el coche, por si hacía falta, dadas las circunstancias.
El señor guardia, regañándonos a las dos, el pobre hombre que cara se le puso, ¡¡¡¡¡Nooooo !!!!!, aquí no se puede entrarrrr!!!!!, váyase al coche, él está bien. Mi hermano, por otro lado con la retahíla...
Estaba herido no de gravedad pero vamos que el genio ni por esas lo pierde. Ozú!!!!
Lo siguiente fue ir a ver como estaban los dos coches, vaya pena de los dos coches. No vale ninguno ni para hacer badiles, como se suele decir. La abuela como una centella corre que te corre, yo detrás siguiéndola y llamándola para que se estuviera quiera, y claro Diego detrás de las dos para que ambas nos estuviéramos quietas. Fuimos a preguntar como estaba el otro chico accidentado, el guardia creyó que éramos familia suya y llamó a la ambulancia para que nos dijeran como se encontraba.
El chico estaba vivo igual que mi hermano, pero su coche no tenía airbag y se había metido todo el volante en el pecho. Pero se encontraba bien, era sorprendente ver como lo que era un accidente de muerte segura, estaban los dos vivos y solo con magulladuras, algunos puntos, la carne machacada y el susto en el cuerpo.
Había que ver a la abuela, ella andando en medio de todo el accidente, mientras el aceite del motor se deslizaba debajo de los zapatos de tacón, corre que te corre para fisgonear y verlo todo. La policía regañándola y corriendo para quitarla de allí y que no la pillaban. Era como ver una película de los Hermanos Marx.
Después al campo a por mi cuñada. A continuación a Urgencias y allí hasta que le dieron el alta después de las 12. Llevará collarín y una faja con ballenas y estar de baja durante más de una semana para estar bien. Ahora toca una batalla legal y saber quién tuvo la culpa o si fue por parte de los dos. Tendrá que seguir pagando un coche que ya no tiene ni volverá a tener pero para mi lo importarte es que está VIVO.
De todo se sale poco a poco, lo aprendí de vosotros, cuando se me vino el mundo encima cuando por sorpresa me vi en el paro, con una hipoteca, un préstamo y tener que sacar una casa, yo sola y con solo poco más de 600 euros.
Los 2 se salvaron por llevar el cinturón de seguridad, con lo que no me gustaría pensar si no lo hubiera llevado puesto.
Solo quiero lo que yo he vivido en primera persona, OS SIRVA PARA VOSOTROS. POR FAVOR. Cada vez que cojais un coche, pensar todo lo que dejáis fuera del automóvil. A pesar de que en muchas ocasiones os incite a que seáis "malillos" con el coche ser simplemente BUENOS y poneros el cinturón de seguridad.
Mi hermano se ha librado lo que es una muerte segura.