sábado, 14 de febrero de 2009

HISTORIA DE SAN VALENTIN



Los enamorados tienen un día en nuestro calendario para demostrar o reafirmar su amor mediante regalos, dedicatorias o poemas pero ¿por qué el 14 de febrero? ¿Quieres conocer la leyenda de San Valentín y de dónde procede esta celebración?
Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.
Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.
También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la "fiesta de los valentinus", donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.


Otras fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.


Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.
Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.
La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.
Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.
La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.
El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.
Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor y amistad.
De: sanvalentin.com/historia/





14 comentarios:

myself dijo...

Ay que alegría encontrarte ya por aquí!!!
Ya debes de tener el internet reparado y hora a ponerte al día. En referencia al post desconocía la historia de San Valentin, pero como dice el dicho no te acostaras sin saber algo más.
Bienvenida de nuevo amiga!!!

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

- Gumersinda, hoy te regalo un ramo de flores, para que cubras con él toda la indivfernecia con que te obsequiaré mañana, para todo el resto del año.

- Oh, Eufrasio, qué detalista eres.

= Muac... muac y requetemuac

Haykus-el hombre solo dijo...

Me alegra tu vuelta. Besos

JAVI DE JAEN dijo...

Gracias por tus historias.

Feliz domingo.
javi

Anónimo dijo...

Muy interesante este clip de información sobre las tradiciones, sigue asi informándonos de donde vienen las cosas que se hacen por costumbre.
Desde que descubrí tu blog no paro de comentárselo a mis amistades, es interesante al mismp tiempo que ameno.
un beso, silvia

A. Sánchez dijo...

Ay! pegasa, que me parece que no es más que un reclamo publicitario para fomentar el consumo, como el día de la madre y cosas por el estilo, aunque bien mirado eso es lo que ahora nos hace falta para paliar un poquito, si cabe, la crisis económica -incluso amorosa, diría yo- que nos embarga. Y no seré yo quien diga que no al romanticismo amoroso, sino al romanticismo sentimental-patriotero, que enarbolan unos cuantos, que ese es muy distinto.

Saludos.

Benito dijo...

Se nota que está bien escrito y sin faltas de ortografía porque ha sido "copiar y pegar". Felicidades.

PEGASA dijo...

jaja, que bueno myself. Desde luego que si, pero lo gracioso es que me lo devolvieron igual que se lo llevaron. ROTOOOOO al final tuve que arreglarlo solita. Ni garantía ni na de na. Gracias bonita por tu calurosa bienvenida.

PEGASA dijo...

El Eufrasio ya le vale. Con un ramo de flores lo quiere arreglar pero que a la Gumersinda también está espabilá. Ainsss!! es la media nacional, que le vamos ha hacer. Pos menos indiferencia y flores durante todo el año

PEGASA dijo...

Haykus y a mi me gusta tu nuevo blog

PEGASA dijo...

Paisano peazo blog que te has negociao.
Me gusta que se sepan el porque de las cosas. Y aunque el día de San Valentín es meramente comercial. Hubo en tiempos a... un santito que solo quería ver felices a las personas.

PEGASA dijo...

Silvia me voy a poner colorada, cual carabinero. Me gusta darle una explicación a lo que siempre damos por hecho. Es un defecto personal y profesional. Buscar el porque? jaja. Uyyy !!! ya se me va la pinza en plan filosófico

PEGASA dijo...

Angel estoy deacuerdo contigo. Y lo que consigue en muchas ocasiones un día tan señalado para los enamorados, que aquellos que no tienen pareja se sientan apartados y tristones de la celebración. No hay más que salir a cenar esa noche y te encuentras todo lleno de "parejitas".

PEGASA dijo...

Pero Benitooooo quién lo diría, gracias por tu felicitación. Cuchi después de haberte respondido varias de las personas en tu anterior comentario y no dar señales de vida pues ya pensé que nos habías abandonado.
Aunque me dá que no te llamas Benito, más bien tu nombre empieza por otra letra.¿Verdad que ambos lo conocemos?. Como te falta cojones para dar la cara con tu verdadero nombre tienes que hacer algo que se te dá genial, CRITICAR pero claro con otro nombre. Ayyyy!!!! tanto tirar la piedra y esconder la mano, pues ten cuidao que con el viento que hace capaz es de que la piedra se te vuelva a tí y te salte un ojo...
Benito o cía.