
Al principio de los tiempos, una noche las muchas estrellas, jóvenes hermanas discutían y rivalizaban entre ellas cuál era la más bella, y por más que argumentaban, todas querían ser la reina de la belleza. Y…¿a ver quién ganaba? ¡yo brillo más ¡ ¡yo soy más grande ¡ ¡yo mas ligera!..... Como aquello no era bueno, y con sus discusiones rompían la paz del firmamento, la luna intervino y quiso poner orden en todo aquel jaleo. Y dijo la luna. Todas sois jóvenes y bellas mis queridas estrellas y como el firmamento es muy grande podréis reinar en él y lucir vuestra belleza, repartiros pues y se acabo la guerra.
Las estrellas obedientes acataron la ley nueva….
Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras en grupos formando estelas de luz … una de las más grandes decidió reinar cerca de la tierra, dándonos así luz y calor provocando el crecimiento de árboles de gran belleza . Otras viajaron y viajaron buscando sitio para lucir su gran luz, su perfección su blanco purísimo .Cuentan que cansadas, un día que la estrella grande iluminaba la tierra, vieron un árbol que resulto ser una camelia, lucia gran cantidad de flores blancas y decidieron reposar en ella ,durmiendo las estrellas cada una en una flor de la camelia. Al día siguiente, ya recuperadas las fuerzas dieron gracias a la camelia y… fue entonces cuando se dijeron ¿no os parecen estas flores un cielo para vivir en ellas?
Así fue como las estrellas se convirtieron en camelias, desde entonces las camelias blancas son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.
Las estrellas obedientes acataron la ley nueva….
Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras en grupos formando estelas de luz … una de las más grandes decidió reinar cerca de la tierra, dándonos así luz y calor provocando el crecimiento de árboles de gran belleza . Otras viajaron y viajaron buscando sitio para lucir su gran luz, su perfección su blanco purísimo .Cuentan que cansadas, un día que la estrella grande iluminaba la tierra, vieron un árbol que resulto ser una camelia, lucia gran cantidad de flores blancas y decidieron reposar en ella ,durmiendo las estrellas cada una en una flor de la camelia. Al día siguiente, ya recuperadas las fuerzas dieron gracias a la camelia y… fue entonces cuando se dijeron ¿no os parecen estas flores un cielo para vivir en ellas?
Así fue como las estrellas se convirtieron en camelias, desde entonces las camelias blancas son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.






























El Cardenal Merino, natural de Santisteban del Puerto, obispo de Jaén de 1523 a 1535, hombre influyente en la Santa Sede y en la Corte del Emperador Carlos V, recavó ayudas y maestros para un nuevo proyecto totalmente renacentista. Este proyecto será encargado a Andrés de Vandelvira, discípulo de Diego de Siloé, quien realizará la antesacristía, la sacristía, la sala capitular y el panteón de canónigos [II], obra que conluirá su aparejador y discípulo Alonso Barba.




